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martes, 22 de mayo de 2018

Trufas de chocolate y naranja con cobertura de cacao puro en polvo


Unas delicadas trufas que se preparar en un momento, lo único que hay que respetar es el tiempo que tiene que estar la crema en el frigorífico para que adquiera consistencia. La cucharada de ron es completamente opcional, si las trufas las van a comer niños se prescinde de echarlo y listo, quedan igual de ricas.

Ingredientes

220 gr de chocolate 70%
50 g de mantequilla
La ralladura de la piel de una mandarina ó naranja (Naranjas Mirador)
2 cucharadas de zumo de naranja (NaranjasMirador)
1 cucharada de ron (opcional)
70 ml de nata
4 cucharadas de Cacao puro en polvo

Elaboración

Troceamos el chocolate y lo ponemos en un cuenco apto para microondas junto con la mantequilla en daditos. Lo ponemos 40 segundos a 600 W, dejamos reposar 15 segundos y lo volvemos a poner 20 segundos de nuevo a 600W. Mezclamos con la ayuda de la espátula preferiblemente de silicona.

Añadimos la ralladura de naranja y el ron y continuamos mezclando hasta que quede una crema uniforme.

Dejamos la crema en el frigorífico unas 4 horas para que adquiera la consistencia suficiente para poder formar las trufas.

Damos forma a las bolitas ayudándonos con una cuchara pequeña y las vamos rebozando pasándolas por el plato donde tenemos el cacao puro en polvo.

Una vez formadas las volvemos a dejar en la nevera para que recuperen la consistencia precisa. Las sacamos del frigorífico 5 minutos antes de comerlas.

Las podemos presentar cómo más nos guste, por ejemplo en un cuenco ó plato.



Ó bien podemos ponerlas en unas mini cápsulas especiales para bombones y repostería en miniatura.



jueves, 26 de abril de 2018

Fabada Asturiana


Qué rica una buena fabada preparada con productos de calidad como son les fabes y el compango de Asturias.

En esta receta he puesto cantidades industriales, lo sé. Pero la preparé para una celebración familiar y dejo las cantidades anotadas para tenerlas de referencia para otro día. 

Cómo en la mayoría de los platos típicos no hay consenso sobre como deberían hacerse algunos de los pasos, así que lo mejor es que cada uno lo haga como más le guste. Por ejemplo, hay quien prefiere cocinar les fabes en el agua en la que se han hidratado y hay quien prefiere cambiarla por si han soltado les fabes alguna impureza más. También hay quien dice que no hay que asustar a les fabes, es decir, que no hay que romper el hervor con agua fría sino que cada vez que parezca que necesitan más caldo echan agua caliente. Ó quien pone todos los ingredientes desde un principio. También hay quien pone primero los embutidos a cocer unos 10 minutos en una cazuela aparte para desgrasarlos y luego los añaden a les fabes ó los que echan los embutidos tal cual desde  un principio.  Y quién lo cuece todo con una cebolla y luego tritura la cebolla ó parte de ella con una cucharada de les fabes y algo de caldo y lo devuelve a la cazuela porque le gusta el caldo con más cuerpo ó por contra los que defienden que tiene que quedar más líquido. También están los que dicen que la fabada está mejor de un día para otro y los que por el contrario sólo les gusta la fabada preparada en el día.  Además hay quien considera que el pimentón está mejor echándolo en crudo desde un principio y por el contrario quien piensa que lo mejor es pasarlo primero por la sartén con una cucharada de aceite y agregarlo casi al final. 


Cómo se puede ver, variantes a la hora de preparar la fabada no faltan, pero en cualquiera de los casos, si se prepara la fabada con ingredientes de primera, estás ante un plato delicioso que no hay que dejar de probar.

Aquí os dejo la receta de la fabada que hacemos en casa y que a nosotros nos parece que está de escándalo.

Ingredientes para 10 personas

1’3 Kg de Fabes
6 chorizos ahumados asturianos
4 morcillas asturianas
3 tiras de panceta ahumada cruda ó panceta oreada  (425 g)
1 trocito pequeño de tocino (40g) (opcional)
3 trozos de lacón curado desalado
1 chorrito de aceite de oliva virgen (opcional)
2 cucharadas de Pimentón dulce

Elaboración

Echamos es fabes en un colador amplio y las ponemos debajo del frigo para eliminar las impurezas.

Ponemos en una cazuela amplia les fabes y las cubrimos con agua fría hasta que quede unos 3 ó 4 dedos por encima de las mismas. Las dejamos a remojo unas 12 horas. Si hace calor, dejamos la cazuela donde tenemos les fabes a remojo en la nevera.

Ponemos en la base de una cazuela el chorizo,  la panceta  y el lacón.(Cuando lleven un rato cociendo, ellos solos subirán a la superficie, también podríamos poner el compango por encima de les fabes directamente).



Echamos les fabes encima. 


Añadimos un trozo pequeño de tocino. Este paso es completamente opcional.


Cubrimos con agua hasta que quede unos tres dedos por encima de les fabes.


Opcionalmente, podemos echar un chorrito de aceite de oliva virgen. 



Y un poco de pimentón dulce.
 



Ponemos a fuego fuerte hasta que rompa a hervir.



En ese momento desespumamos.



Añadimos las morcillas, echamos un vaso de agua fría.


Dejamos cocinar a fuego medio (en mi caso en una inducción del 1 al 9, la he dejado cocinando entre el 5 y el 6). Las dejamos al fuego unas 2 horas y media ó 3 horas, a partir de este momento, aunque el tiempo varía en función de la mantecosidad de la fabe y de la temperatura a la que hemos tenido la cazuela. Si vemos que nos vamos quedando con poco caldo vamos echando un poco más de agua fría. Hay que tener la precaución de no tocar les fabes con la cuchara ni espumadera mientras se están cocinando, sólo podemos mover la cazuela con movimientos de vaivén.

Pasadas 2 horas y media, probamos les fabes para comprobar si ya están bien cocinadas y no ofrecen resistencia a la mordida. Si consideramos que aún le falta, retiramos las morcillas y  dejamos cocinando la fabada otra media hora más aproximadamente. Probamos el punto de sal, lo normal que no haga falta añadirle nada porque ya le habrá aportado sal el compango, pero si consideramos que es preciso, añadimos una pizca de sal. 

Una vez listas, quitamos la cazuela del fuego y si tenemos tiempo las dejamos reposar un mínimo de 1 hora, ya que así ganan en matices. Si lo hemos dejado reposando algunas horas, volvemos a poner la cazuela a fuego medio hasta que estén calientes. Volvemos a quitar la cazuela del fuego, retiramos el compango y lo ponemos en una fuente. Troceamos. 

Si vamos a servir les fabes en ouna fuente ó recipiente distinto, iríamos poniendo les fabes en la fuente donde las vamos a servir y por último las cubrimos con su propio caldo de cocción. Presentamos el compango  en una fuente aparte. Servimos las fabes calientes y a disfrutar.


** Una vez cocinadas, se pueden dejar enfriar y podemos congerlar un tupper de fabada perfectamente, ya que aguanta bien la descongelación. Se puede dejar en la nevera descongelando el día antes que las vayamos a consumir y luego las calentamos a fuego lento antes de comerlas.

** Lo normal es que si comemos la fabada el mismo día que la hemos preparado el caldo esté más líquido y en cambio si se prepara para comer al día siguiente el caldo estará un poco más ligado y con más cuerpo, en cualquiera de los dos casos es un plato exquisito.

viernes, 20 de abril de 2018

Tarta de tres chocolates


Los más golosos y chocolateros de la casa estarán encantados con esta tarta que es todo un clásico, de la que podemos encontrar muchísimas recetas en la web. Yo únicamente he adaptado la cantidad de los ingredientes ya que la he hecho en un molde de 28 cms y quería que las capas quedasen un poquito más altas.

El único azúcar añadido que lleva es el poco que he echado a la capa de chocolate negro y aun así, es completamente prescindible, ya que de por sí sobre todo el chocolate blanco y el chocolate con leche llevan bastante azúcar, así que no necesita más.
 
Ingredientes para molde 28 cms

250 gr de chocolate negro
250 gr de chocolate con leche
250 gr de chocolate blanco
1000 ml de nata líquida
700 ml de leche
4 sobres de cuajada
25 gr de azúcar (opcional)


Ingredientes para la base de galleta

 
200 g de galletas
80 gr de mantequilla
1 cucharada de leche

Elaboración de la base de galletas

Ponemos papel vegetal apto para horno en la base de un molde desmontable.

Trituramos las galletas, échalas en un cuenco y añade un chorro de leche y la mantequilla previamente derretida poniéndola unas segundos en el microondas. Lo mezclamos hasta que quede una masa homogénea. Vamos poniendo la masa en el fondo de un molde desmontable y presionando con una cuchara para que quede bien repartida. Dejamos que endurezca un poco en el frigorífico mientras vamos elaborando las capas.

Elaboración de la capa de chocolate negro

Mezclamos 233 ml de leche y 333 ml de nata. Cogemos unas 6 cucharadas de la mezcla anterior y las ponemos en un vaso y diluimos en ello un sobre de cuajada + 1/3 de otro sobre de cuaja, damos vueltas hasta disolver y reservamos.

Pon la mezcla de leche y nata a fuego medio y añadimos el chocolate negro previamente troceado y el azúcar. Remueve hasta que rompa a hervir, incorporamos la mezcla con el sobre de cuajada disuelto y lo dejamos a fuego medio mientras damos vueltos con una cuchara ó espátula de silicona hasta qué rompa a hervir de nuevo. Retiramos del fuego, dejamos atemperar unos 3 minutos y echamos la mezcla en el molde, sobre la base de galletas. 

Elaboración de la capa de chocolate con leche

Seguimos los mismos pasos que hemos hecho con la capa de chocolate negro. Con un tenemos hacemos unas líneas superficiales sobre la capa de chocolate negro, para que la siguiente capa se adhiera mejor y posteriormente echamos muy despacio, la crema de chocolate con leche sobre la capa de chocolate negro.

Elaboración de la capa de chocolate blanco

Es el mismo proceso que con las dos capas anteriores. Con un tenedor hacemos unas líneas superficiales sobre la capa de chocolate con leche y echamos muy despacio para que no se mezclen las capas, la mezcla encima de la capa de chocolate con leche y lo dejamos atemperar unos minutos.

Metemos la tarta a enfriar al frigorífico un mínimo de 8 horas, siendo mejor si la dejamos hasta el día siguiente. De hecho la hemos probado al día siguiente de prepararla y a las 48 h y nos ha parecido que estaba más asentada y mejor a las 48 horas.

Desmolda con cuidado y si lo deseamos podemos decorar la parte superior a nuestro gusto.

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